divendres, 16 d’octubre del 2009

Curso de Mariana Carbajal: Género y Comunicación

F.R.
para el Diarionline (Argentina)


El mensaje de los medios se hace con una mirada androcéntrica

CURSO. Mariana Carbajal dictará en Paraná un taller sobre periodismo de género.
El lenguaje generaliza y excluye, reduce, silencia. El uso de las palabras expresa una visión del mundo y marca las relaciones entre las personas. La periodista de Página 12 estará en nuestra ciudad el fin de semana para dar un curso sobre derechos humanos, género y sexualidad, en referencia a los medios de comunicación.

A pesar de que un grupo de personas esté integrado por mujeres y varones, decimos “ellos” y no “ellas”. Se habla en masculino aunque la mayoría sean mujeres. Es que por norma general, avalada por la Academia de la Lengua Española y, seguramente siglos y siglos de culturas y valores, se usa un sólo género, el masculino, para referirse a ambos. A esa norma la justifican con el principio de economía lingüística, es decir usar menos palabras para decir algo.Pero, con esas prácticas se ha logrado invisibilizar a una gran parte de la población. Por ejemplo, cuando se habla de las personas que habitan nuestro país decimos: “Los argentinos somos...”, a pesar de que la mayoría de la población son mujeres.

“La Real Academia Española plantea las generalizaciones en masculino y lo que ha hecho eso es invisibilizar la presencia de las mujeres”, advirtió la periodista Mariana Carbajal, quien estará este fin de semana en Paraná para dictar un taller sobre periodismo de género destinado no sólo a comunicadores sociales sino también a todo tipo de persona interesada en el tema.Según esta especialista, es posible hacer uso de un lenguaje no sexista sin “que sea una cuestión engorrosa” y a través de algunas estrategias “dar una visibilidad a las mujeres”.

IDEA. Con respecto al taller, Carbajal indicó que el objetivo es realizar una introducción a lo que se entiende como perspectiva de periodismo de género, a través de una mirada de los contenidos de los medios de comunicación y el uso que hacen del lenguaje.

“En general, los mensajes de los medios están hechos con una mirada androcéntrica, ya que en su gran mayoría los medios de comunicación están conducidos por varones”, hizo notar, aunque aclaró que en no pocos casos las mujeres apelan a la misma mirada.

“A veces, las periodistas entrevistamos a una mujer que ocupa un cargo público, por ejemplo, y le preguntamos cómo se las arregla con la casa y los hijos, algo que jamás le preguntaríamos a un varón”, subrayó.

En ese taller se analizará como se construye la noticia, sobre todo referidas a ciertas cuestiones como la violencia machista, el aborto o la salud reproductiva.

TEMAS. Con respecto al tema del aborto, la periodista de Página 12 aprovechará esta oportunidad para presentar su libro El aborto en debate. Aportes para una discusión pendiente.

—Con respecto al aborto, ¿es más pernicioso un mal tratamiento del tema o el silencio?

—Es importante que los medios de comunicación empecemos a tomar este tema. El libro que voy a presentar el viernes en Paraná tiene que ver con el recorrido que esa cuestión ha tenido en la historia. Mi objetivo fue visibilizar ese tema que está tan acallado en los medios, aunque en los últimos tiempos ha ingresado más que antes. Cuál es la óptica con la que se encara ese tema, es el otro punto. El problema del aborto es de salud pública, de derechos humanos. Los abortos inseguros son la principal causa de mortalidad materna en la Argentina, desde hace más de 20 años. Las mujeres que mueren son las mujeres pobres, las que no son escuchadas, son las que no tienen el dinero que tienen los sectores medios que también abortan pero recurren a una clínica, son abortos clandestinos pobres. Las que ponen en riesgo su vida y su cuerpo son las de sectores más vulnerables.

—¿Hay una manera de usar el lenguaje sin caer en posturas sexistas?

—Yo integro una red para un periodismo no sexista y en ese ámbito se elaboró un decálogo para el tratamiento de las noticias, sugerencias de cómo elaborar el tema. Por ejemplo, si nos fijamos en la indumentaria de una mujer también lo hagamos en la de los varones. Si criticamos a una mujer por sus gastos en ropa, igualmente lo hagamos con un varón. El punto es hacer un tratamiento igualitario.

—El problema no es sólo de los medios de comunicación...

—En el Congreso de la Nación se acaba de aprobar un reglamento acordado por las dos cámaras para que en los proyectos y en todos los documentos que se producen en ese ámbito estén escritos con un lenguaje no sexista. Hay diferentes estrategias para ello, aunque a veces resulte un poco engorroso pero no es tan difícil. Por ejemplo, si se habla de los trabajadores se puede decir “personas que trabajan”. Es volver a aprender la forma de hablar y de escribir.

—¿Primero tiene que cambiar la sociedad y después el lenguaje o es al revés?

—Los medios forman opinión y reafirman el sentido común, pero también pueden modificar la forma en que la sociedad interpreta al mundo. Tienen un rol importante en generar agenda de temas, puntos de vista, con lo cual son realmente importantes si queremos trabajar por una sociedad más democrática.

Mariana Carbajal dictará un taller de capacitación en derechos humanos, género y sexualidad el viernes 16, a las 16; y el sábado 17, a las 8, en el Centro Cultural La Hendija (Gualeguaychú 171).

dimecres, 16 de setembre del 2009

Argentina: Las mujeres en los textos legislativos

Por Claudia Bernazza* | 15.9.2009 para ARTEMISA noticias

Por resolución conjunta Nº 01/09, el Congreso de la Nación aprobó las Pautas de estilo para la elaboración de documentos legislativos . Por primera vez en la historia, los legisladores, sus asesores y los correctores de estilo, tanto mujeres como varones, cuentan con parámetros expresos a la hora de elaborar leyes.

Estas recomendaciones fueron elaboradas por profesionales de ambas cámaras convocados por la Comisión de Modernización del Funcionamiento Parlamentario de la Cámara de Diputados; quienes han visto, a lo largo de los años, proyectos plagados de frases barrocas e incomprensibles, escritos muchas veces con un lenguaje marcadamente sexista, pero nunca se decidían a alertar sobre este fenómeno porque los legisladores gozan de una gran autonomía a la hora de elaborar las leyes. Pero a partir del trabajo de la Comisión, las autoridades de ambas cámaras se convencieron de que estas recomendaciones mejoran, justamente, la expresión de las ideas de los parlamentarios, al mismo tiempo que colaboran con la comprensión, por parte de la ciudadanía, del contenido de las leyes.

Las pautas aprobadas recomiendan párrafos breves y oraciones canónicas, así como la utilización de palabras en idioma nacional. Se establecen criterios referidos a las mayúsculas y minúsculas, a los signos de puntuación y a la expresión de cifras y valores monetarios, entre otros aspectos.

Pero el lenguaje no es neutro, y esta guía tampoco, cuando aclara que se escribirán con minúscula los cargos políticos, eclesiásticos, militares, profesionales y jerárquicos, así como los títulos profesionales y nobiliarios. Tampoco es inocente cuando reconoce la invisibilización de las mujeres en los textos legislativos: la guía descarta el uso del masculino para referir a personas de género femenino o de ambos géneros, y en este último caso, recomienda expresiones que abarquen a mujeres y varones.

Además, reconoce el femenino en cargos, oficios y profesiones, lo que supone toda una revolución en un Congreso que hasta hace poco tiempo sólo reconocía, desde la palabra impresa, a los varones. Jueza, candidata, diputada, afiliada o presidenta son palabras que las leyes argentinas deberán incorporar.

La prevalencia del adulto varón aparece con claridad en proyectos que declaran, sin ruborizarse, que '…la fuerza espiritual para homenajear a los grandes hombres de la democracia argentina, aflora en los hombres de esta Cámara…'. Este ejemplo nos exime de mayores comentarios.

Sabemos que estas recomendaciones no cambian la realidad de las mujeres, ni siquiera abarcan todos los aspectos del lenguaje. Pero son un buen síntoma. Sobre todo si avanzan, sigiliosamente, sobre las palabras que nos gobiernan. 

*Diputada nacional del FpV por la provincia de Buenos Aires- Vice presidenta segunda de la Comisión de Modernización del Funcionamiento Parlamentario.

Para acceder a las Pautas de estilo para la elaboración de documentos legislativos, ingresar en www.claudiabernazza.com.ar

dilluns, 5 de gener del 2009

Mirta Rodríguez Calderón entrevista a Amparo Moreno: El periodismo actual deshumaniza la noticia

Por Mirta Rodríguez Calderón
Santo Domingo, 5 de enero
para Especial de SEMlac
http://www.redsemlac.net/


Comunicación: El periodismo actual deshumaniza la noticia

A estas alturas de su vida, con muchos caminos recorridos en los universos de la comunicación social y el feminismo, Amparo Moreno, profesora catalana de la Universidad Autónoma de Barcelona, tiene dudas de que la categoría género pueda dar de sí toda su carga transformadora a favor de la equidad, pero sigue convencida de que el feminismo tiene futuro.

Autora, entre otras obras y ensayos, de la guía para humanizar la información titulada ¿De quien hablan las noticias?, la académica sostiene que la comunicación del presente se ha olvidado de la gente para centrarse en instituciones, entidades, estructuras y "en las representaciones del poder, que es masculino y es adulto, asentado en el androcentrismo".

Su libro, recién editado por ICARIA de Barcelona, ofrece un compendio de la metodología que ella y sus colaboradoras del Laboratorio de Comunicación Pública Florencia Rovetto y Alfonso Buitrago emplearon para estudiar los diarios catalanes de tres años.

El propósito fue determinar, justamente, cuáles son los temas, los enfoques y los protagonismos presentes en la prensa catalana de la llamada transición, léase transición a la democracia después de la dictadura de Francisco Franco.

Audaz en su vida personal y artífice de teorías novedosas que vinculan la Internet con la participación ciudadana, y las redes informáticas con las ciudades y las gentes: "porque Internet es como una gran ciudad y sus herramientas son ideales para la democracia…", Moreno sigue acariciando proyectos en esa dirección.

Dichos así, sus asertos pueden perderse en una maraña de razonamientos disímiles. Una parte de su vida se la ha pasado proponiendo metas difíciles de entender en una primera reacción. Pero ella ha conseguido probar muchas de sus verdades, a las que se ha aferrado con fuerza porque "emprendo las cosas con una pasión desbordada, y en este momento me encuentras en un bajo tono, estoy un poco agotada de este esfuerzo…".

Los porqués tienen que ver con que no todo el mundo entiende ni la fuerza ni la importancia de que la gente pueda actuar por sí misma y vigilar cómo lo hacen quiénes tienen el poder. Y otros, que sí lo entienden, no desean verse fiscalizados por una construcción de ciudadanía, activa y actuante, con recursos tecnológicos y de comunicación para decir, señalar y aun denunciar. Aunque también para apoyar, expandir y multiplicar posibilidades democráticas.

Las redes de Internet son como las ciudades

"Si consideramos que cada nudo de Internet es una ciudad -explica la profesora--, también una ciudad es una malla tupida donde hay centros y periferias. Internet me ayudó a ver que lo que yo quería hacer: explorar perspectivas no céntricas sino excéntricas, pues a través de Internet tenía estas herramientas.

"Del primer Internet, donde podíamos hablar de interactividad, hemos pasado a unas webs que permiten la participación de mujeres y hombres de diversas condiciones en la construcción de conocimiento, desde distintos puntos de vista, para poderlo articular.

"En estos años hemos ido desarrollando esta visión. Lo primero que hicimos fue una web que se titulaba: paseo por la red de comunicación desde... con la idea de que cada cual pudiera trabajar desde su localidad.

De ayer a hoy

Hace 10 años, Amparo Moreno estuvo en la Universidad Simón Bolívar de Quito, donde participó en un encuentro de comunicación que anticipó futuros tanto en materia tecnológica como pedagógica. Allí estuvo también Jesús Martín Barbero, otro precursor, maestro de nuevas visiones.

Para entonces, lo que Amparo Moreno explicó sonaba a galaxias, carruseles y montañas rusas, donde un conocimiento avanzado se perdía en los recovecos de lo que parecía inalcanzable. Hoy todo eso es posible. La académica vio probadas sus prospecciones. Aunque no siempre se ha sentido comprendida del todo, sí ha tenido apoyo en el área profesoral y en las corroboraciones de una realidad urgida de forjar la democracia desde la gente misma, que haga y que diga.

"Durante ese tiempo, lo que hicimos también fue una investigación sobre la representación de mujeres y hombres en la prensa. La metodología utilizada en ¿De qué hablan las noticias? es la misma que usé en un libro de 1998 que se llamó La mirada informativa, en el cual desarrollaba el análisis de la prensa desde la transición hasta ahora", explica.

Y añade: "vimos que la mirada informativa ha mantenido una perspectiva androcéntrica: hacia los varones adultos en centros de poder".

"En estos momentos, los sujetos de esa información ya ni siquiera son esas personas, sino los datos abstractos y las instituciones. Es decir, la información se ha deshumanizado".

"La conclusión sería que el periodismo ha expulsado a los ciudadanos como sujetos de la construcción democrática y, por tanto, se trata no solamente de incluir a las mujeres, sino de reconsiderar la noción de noticia desde una perspectiva más humana", expresa.

"Por ejemplo, la crisis actual: podemos volvernos locos con cifras, con índices, con datos macro, pero eso sólo ayuda a que las personas nos distanciemos de lo que les pasa a las personas, y ¿de qué manera puedo yo intervenir para que esto cambie?", se pregunta.

"Si, además, construyo mi información atribuyendo una especie de omnipotencia a esas instituciones y dejando fuera de toda posibilidad la intervención de las personas, entonces estoy deshumanizando la información", agrega.

Darle la vuelta a la información

Hasta no hace mucho, Amparo Moreno fue jefa del área de investigaciones de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde ahora es catedrática de Historia de la Comunicación: "Tuvimos un equipo de investigación que se llamaba Feminario: mujeres y cultura de masas, y durante un tiempo lo dirigí. Con él hicimos estas investigaciones. Mi empeño es más que introducir una perspectiva de género exclusivamente, es "darle la vuelta" a la información".

En lo que se refiere a los estudios de género, considera que estos atrapan a quien analiza dentro de una dualidad que no toma en cuenta que "el modelo hegemónico es un modelo complejo, que articula género, etnia o pueblo de origen y clase social. Y todo eso lo mira en una perspectiva desde los centros de poder".

"Para mí tiene que ver con construir un pensamiento que cuestione la voluntad de dominar de unos seres humanos sobre otros, que cuestione la expansión, el dominio y el saqueo de unos pueblos sobre otros…", subraya.

"Para asumir el antagonismo del dominio de unos pueblos sobre otros, los seres humanos tenemos que asumir antagonismos interiormente: no es sólo entre mujeres y hombres, sino dentro de cada persona, lo que consideramos superior o inferior", reflexiona.

En su opinión, "se ha tomado una vía más fácil, que ha servido para tener ciertos recursos públicos, los cuales han permitido enfilarse en otras líneas que no dejan de ser posiciones clasistas y etnocéntricas", afirma.

"Y ahí viene mi discrepancia profunda con los estudios de género. Cuando yo me lo planteé, vi que tenía un instrumento que es el análisis marxista que atendía a la clase, otro instrumento que es el feminismo que atiende al sexo y al género. Pero son instrumentos separados. Y cuando yo me analizo como persona, cuando piensas que estamos hablando de las personas, esas divisiones no se dan por separado".

"Cuando se alude sólo al género se está generando un feminismo victimista como si las mujeres no tuviéramos alguna complicidad. Si no lo reconozco, como si el género fuere la única división, no puedo generar un pensamiento que permita intervenir frente a esa complicidad".

"Ya teníamos, con el marxismo, un feminismo de lucha de clases. Pero no nos cuadraba porque era una lucha de clases desde el espacio público. Que permite a una mujer aceptar que su marido sea un revolucionario que viola a su hija; que puede tener esas contradicciones. ¿Por qué? Porque el sistema de divisiones sociales y sus modelos son complejos. Entonces, hay una mujer que puede asumir eso y otras cosas…"

"De modo que a mí me parece que el análisis del género simplifica excesivamente el tema y, desde el punto de vista de una teoría feminista, lo considero una aberración. Llevo muchos años peleando con esto y he visto cómo la noción de género se imponía como si fuera el abecedario. Sé que está en crisis, afortunadamente. Ya toca fondo. Y la propia sociedad está reclamando visiones plurales. Pero han de ser complejas, no son simples.

¿Tiene futuro el feminismo?

"Yo espero que lo tenga porque yo sigo ahí. Pero creo que ha de ser otro feminismo. Aunque he de reconocer que el feminismo es uno de los pocos ámbitos donde queda un pensamiento crítico. Donde podemos estar haciendo esta autocrítica. Hay otros ámbitos universitarios donde esto ya no existe. El análisis marxista se eliminó porque se decidió que ya no existían las clases sociales… Cuando el problema es que siguen existiendo las clases. Debemos ir a una perspectiva más compleja. Porque el solo análisis no es una varita mágica".

Como tampoco lo es, habría que decir, el producir noticias sin esa perspectiva abarcadora y múltiple por la que aboga Amparo Moreno. Por lo pronto, su libro ¿De quién hablan las noticias? enseña a preguntarse, ante cada producto comunicativo, "¿a quién se enfoca esta noticia?, ¿dónde están las personas, en qué escenarios, haciendo qué?"

Ese y otros contenidos de su obra (http://www.icariaeditorial.com/) pueden ser, ciertamente, una guía para la acción.

(fin/09/semlac/09/mr/la/1.551 palabras/7.969 caracteres)

dimarts, 25 de novembre del 2008

Recomanacions: Protocolo de la FIP para el cubrimiento de la violencia contra las mujeres

Federación Internacional de Periodistas

FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE PERIODISTAS
ELABORA DECÁLOGO SOBRE LA MUJER PERIODISTA


La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha publicado hoy un decálogo dirigido a los medios de comunicación con recomendaciones para informar sobre hechos relacionados con la violencia machista, en el que les pide que mantengan un trato respetuoso hacia las víctimas.En la víspera del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la FIP ha recordado que los periodistas deben proporcionar una información "realista, justa y precisa" sobre la "horrorosa prevalencia" de la violencia machista a "escala internacional" .Además, recalca que informar acerca de un asunto tan "sensible" necesita "profesionalidad, humanidad y respeto" , y que un comportamiento "pobre" a la hora, por ejemplo, de entrevistar a las personas que han sido agredidas puede comportarles un trauma.Entre sus recomendaciones, la FIP propone identificar la violencia infligida a las mujeres de forma "precisa" por medio de la definición internacional inscrita en la Declaración de las Naciones Unidas de 1993 sobre la eliminación de este tipo de agresiones.También recomienda a los periodistas emplear un lenguaje "preciso y desprovisto de juicio" , para lo que les pide que no proporcionen demasiados detalles para no caer en el sensacionalismo ni los ahorren para que la noticia no pierda importancia.

INFORME SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

¿CÓMO ES LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES?

La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres aprobada por Naciones Unidas en 1993, la define como cualquier acto de violencia basada en cuestiones de género que tiene como resultado, o que tiene probabilidad de terminar con algún daño físico, sexual o psicológico o con algún tipo de sufrimiento para las mujeres, incluyendo amenazas de dichas acciones, coerción o privación arbitraria de libertad, y que ocurra en la vida pública o privada. Incluye la violencia doméstica, la violencia sexual, emocional, el abuso psicológico, la prostitución forzada, la explotación y acoso sexual o prácticas perniciosas, (así como los asesinatos por honor y los infanticidios), y otras prácticas discriminatorias basadas en el género.

La Organización Mundial de la Salud cita las diferentes categorías de violencia sexual contra las mujeres:
Ø Violación dentro del matrimonio, en relaciones de pareja o ejecutada por extraños.
Ø Violación sistemática durante conflictos armados (incluidos raptos de jóvenes para su fecundación).
Ø Insinuaciones indeseadas, acoso o el intercambio de favores por sexo.
Ø Matrimonio o convivencia forzada, casamiento de menores.
Ø Negación del derecho a utilizar métodos anticonceptivos o para evitar enfermedades de transmisión sexual.
Ø Actos violentos contra la integridad sexual (o física) de la mujer, incluyendo la mutilación genital, exámenes obligatorios de virginidad o aborto forzado.
Ø Prostitución forzada y tráfico de personas para explotación sexual.

Human Rights Watch afirma:
Una de cada cuatro mujeres en el mundo padece violencia sexual en el transcurso de su vida. Un tercio de mujeres son maltratadas físicamente por su pareja masculina. A menudo las sobrevivientes de la violencia de género no denuncian su experiencia para evitar el estigma social en su propia comunidad, o temen por su seguridad cuando no hay una respuesta adecuada de las instituciones que deben brindar protección.

Amnistía Internacional señala:
Ø En Europa la violencia doméstica es la principal causa de muerte y discapacidad en mujeres entre los 16 y los 44 años.
Ø En Estados Unidos, una mujer es violada cada 6 minutos y maltratada cada 15 segundos.
Ø La violación de mujeres es habitual en los conflictos armados como en Colombia y Darfur.
Ø El tráfico de mujeres se ha convertido en un fenómeno social donde son explotadas sexualmente, sometidas a trabajos forzados y víctima de abusos. Es común que los asesinatos de mujeres en Guatemala, Rusia, India, entre otros países, no se investiguen y queden en la impunidad.
Ø En muchos países la violencia doméstica no está tipificada como delito, y la legislación contra el maltrato y acoso es débil o inexistente.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?

Además de dar a conocer esta problemática en profundidad y con mayor sensibilidad, los medios deben adoptar una cultura interna de respeto que elimine todas las manifestaciones de acoso o discriminación de género.
En muchas ocasiones, la violencia contra las mujeres no es tratada adecuadamente o se cubre de forma errónea. Con frecuencia la violencia sexual es presentada como resultado inevitable de un conflicto armado.
En el año 2005, el Proyecto Monitoreo Global de Medios reveló que en noticias sobre mujeres, rara vez figura la violencia doméstica y sexual. La opinión pública necesita tener una visión realista de la violencia que prevalece contra las mujeres a nivel internacional.

PROTOCOLO DE LA FIP
PARA EL CUBRIMIENTO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

1. Identificar la violencia contra las mujeres con exactitud, apoyándose en la definición aprobada en 1993 por Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres.

2. Utilizar un lenguaje preciso y no estereotipado. Ejemplos: Una violación o asalto sexual no deben ser calificados como actividad sexual habitual, y el tráfico de mujeres no se debe confundir con la prostitución.

3. Evitar el uso de la palabra ‘víctima’ durante la entrevista o en la información final. El uso de la expresión puede ser perjudicial. El término que mejor recoge la realidad de la mujer que ha sufrido la violencia es ‘sobreviviente’. No use un lenguaje que sugiera que la sobreviviente es culpable de la agresión o de alguna manera provocó el ataque.

4. Usar estadísticas y antecedentes para situar el lugar del incidente dentro del contexto de violencia de la comunidad o conflicto armado. Proporcione a los lectores/audiencia el panorama completo.

5. Contar la historia completa: los medios usualmente informan el incidente, pero el abuso podría reflejar un problema social de larga duración (conflicto armado), o ser parte importante de la historia de una comunidad.

6. Garantizar que las preferencias de la sobreviviente sean cumplidas: siempre ofrecer una entrevistadora mujer y un escenario seguro y privado para realizar la entrevista. Tener en cuenta que podría existir un estigma social alrededor del caso y evite exponer a la entrevistada a mayor abuso.

7. Consultar grupos de mujeres y organizaciones expertas sobre las técnicas de entrevista más apropiadas, así como la reacción de la entrevistada. Es inaceptable que los camarógrafos hombres entren sin identificarse previamente. Es fundamental conocer las costumbres y contextos culturales donde labora y respetarlos.

8. Proporcionar los datos de organizaciones locales que puedan brindar apoyo a la sobreviviente, testigos y familiares.

9. Tratar a la sobreviviente con respeto. Respetar de igual forma la privacidad de la entrevistada. Brindar suficiente información sobre los temas que serán cubiertos durante la entrevista, el uso que se le dará al material y dejar claro el derecho de la entrevistada a rehusarse a responder alguna de las preguntas.

10. Mantener la confidencialidad: no publicar o emitir nombres o datos que puedan comprometer la seguridad, salud, posición en la comunidad o calidad de vida de la sobreviviente. Esto es particularmente importante cuando los responsables del crimen son agentes de la policía, funcionarios del gobierno, personas vinculadas a organizaciones poderosas o tropas en combate.


Ø La FIP recomienda también incorporar las siguientes ideas en el cubrimiento informativo:
(Tomadas de Cubrimiento de la Violencia Doméstica: Guía para Periodistas y Profesionales de Medios de Comunicación. Kelly Starr. 2008)
No concluya que algunas culturas o clases son violentas y otras no.
Busque el aporte de expertos en violencia de género. Ellos ayudarán a ubicar el delito en un contexto más amplio e incluir información sobre prevención y reacción de la comunidad.
Ofrezca sus datos para que la entrevistada tenga la posibilidad de contacto posterior.
Evite tratar crímenes de violencia de género como una tragedia inexplicable que no puede ser tratada por la comunidad.


Contacte a la Federación Internacional de Periodistas al:
00 32 235 22 00

dimarts, 18 de novembre del 2008

Red Iberoamaericana de masculinidades

Programa Regional de Grupos de Trabajo Red Iberoamericana de Masculinidades

Masculinidades en juego
Daniel Alejandro Fernández González
En Cuba se le conoce como “tres pa` tres”, guerrilla, “fútbol de mesitas” o simplemente fútbol. Sucede a diario en cualquier barrio de la capital cubana, en plazas de gran tradición futbolística en el país como Zulueta, Banes o Pinar del Río. Solo se necesitan un balón de fútbol, un terreno (no importa si es césped, tierra o cemento, si es un área deportiva, un parque o una calle con poca circulación automotor), dos porterías que pueden ser cuatro simples piedras o mesas escolares, y muy importante: un grupo de hombres (ya sean niños, adolescentes o adultos) con ganas de jugar, de divertirse, de ganar y demostrar su maestría en una disciplina atlética que tiene la capacidad de levantar enardecidas pasiones, conflictos, batallas violentas y luchas simbólicas por el poder. Un deporte que logra poner en crisis la masculinidad de los actores que se enfrentan y al unísono otorgar la hegemonía de su espacio a aquellos que logran imponerse, a veces sin importar el método.

Jóvenes Emos: una masculinidad polémica
Yonnier Angulo Rodríguez
La Avenida de los Presidentes o “G”, como popularmente es conocida, se ha distinguido en la ciudad de La Habana por ser un espacio de socialización de numerosos jóvenes. Esta alameda, ubicada en el municipio Plaza de la Revolución, es un sitio donde la búsqueda del disfrute nocturno se mezcla entre un ir y venir constante de un público diverso, de conversaciones, cantos y guitarras. En los últimos tiempos, a este lugar acuden grupos de adolescentes con una imagen típica, los que llaman la atención por sus cortes de cabello que tienden a cubrir una parte del rostro, por sus vestimentas entalladas, esencialmente de color negro y rosado, y con atributos que están en la actualidad muy en boga, como son los conocidos “piercings”.

Romper los lazos entre masculinidad y violencia
Michael Kaufman
Este trabajo analiza la necesidad de dirigirse a los hombres e implicarlos en acabar con la violencia contra las mujeres. Revisa algunos de los problemas y retos de esa tarea y presenta algunos principios guía. Finalmente, ofrece una visión general del trabajo que se está llevando a cabo dentro del ejemplo más desarrollado de esta labor, la Campaña del Lazo Blanco.

¿Por qué algunos hombres maltratan a sus parejas (mujeres)?
Fernando Fernández-Llebrez
Es bien sabido que no es posible hablar de un perfil del hombre que maltrata, como tampoco se puede hablar de que haya un perfil de mujer maltratada. Se puede hablar de aquellos rasgos mayoritarios o más comunes que la mayoría de los estudios aportan sobre lo que caracterizaría a una parte significativa de los hombres que maltratan. Rasgos mayoritarios que, además, no pueden ser tomados de forma plana y uniforme.

Roles masculinos y construcción de una cultura de paz
Vicent Martínez Guzmán
La ponencia se enmarca en una investigación de Filosofía para la Paz que trata de reconstruir las competencias humanas para hacer las paces. Se entiende la cultura como la capacidad humana de cultivar las relaciones entre los seres humanos y entre éstos y la naturaleza. Se establece una relación entre cultura y responsabilidad por la que las formas de cultivar las relaciones humanas está sujeta a que nos pidamos mutuamente cuentas de los sistemas de interrelación que institucionalicemos. Así se revisan las conexiones entre los sistemas de dominación masculina ejercida contra las mujeres y contra la naturaleza en el marco de las culturas para la guerra.

Violencia masculina contra las mujeres
José Ángel Lozoya Gómez
La violencia masculina contra las mujeres es una de las manifestaciones más inadmisibles de la desigualdad entre los sexos y su erradicación debe constituir una prioridad social y política. A pesar de que la conciencia social de repulsa es creciente ante las manifestaciones más sangrantes de esta violencia contra las mujeres, sigue siendo necesario insistir en que la violencia extrema se apoya en una amplia base de violencia cotidiana que pasa casi desapercibida. Nos enfrentamos ante la necesidad de abrir un proceso de reflexión que ayude a mostrar esta violencia cotidiana, a prevenirla y evitarla.

La violencia hacia la mujer en el contexto doméstico
Jorge Corsi
Para comprender el fenómeno de la violencia doméstica, resulta imprescindible comenzar por el análisis de los factores que la legitiman culturalmente. Desde siempre, creencias y valores acerca de las mujeres y de los hombres han caracterizado una sociedad patriarcal que define a los varones como superiores por naturaleza, y les confiere el derecho y la responsabilidad de dirigir la conducta de su mujer. Estas actitudes y valores, que echaron raices a través de los siglos, se traducen en estructuras sociales particulares: por ejemplo, la división del trabajo, las políticas institucionales y la discriminación hacia la mujer.

“Si le pego fue por algo”. Estereotipos de violencia masculina.
Julio César González Pagés y Carlos Ernesto Rodríguez Etcheverry.
Imaginemos que caminamos por nuestro vecindario y de pronto vemos a nuestro vecino pegándole a su mujer con todas sus fuerzas. Ella cae al suelo y pierde el conocimiento. Nuestra primera reacción no se hace esperar: sentimos lástima por ella que físicamente es menos fuerte que él y rechazamos ese acto de cobardía. Nuestra segunda reacción: …si le pegó, fue por algo malo que hizo… además, debe aprender a respetar a su marido que es quién manda en la casa. Esta es una escena que se ha repetido y sigue repitiéndose constantemente en todos los contextos sociales a través de la historia de la humanidad.

Red Iberoamericana de Masculinidades:

TE INVITAMOS A QUE VISITES NUESTRO SITIO WEB Y NOS DES TUS OPINIONES.
PUEDES ENVIAR CUALQUIER ANUNCIO DE EVENTOS, CONGRESOS, FOROS SOBRE EL TEMA DE MASCULINIDADES EN IBEROAMERICA.
TAMBIEN ARTÍCULOS, PONENCIAS Y REFLEXIONES.
LA DIRECCIÓN ES:http://www.redmasculinidades.com/modules.php?name=messages&mid=59
Coordinador:Dr . Julio César González Pagés
Correo gonpages@cubarte.cult.cu
Escríbanos. Nos interesan sus comentarios y opiniones

dimarts, 11 de novembre del 2008

Propostes dels Primers Tallers de Gènere i Comunicació de Catalunya

Propostes dels Primers Tallers de Gènere i Comunicació de Catalunya a les direccions dels mitjans de premsa

Com fer un periodisme de gènere transversal per a un tractament igualitari d’homes i dones

Primers TGiC de Catalunya

Barcelona, 11 d’octubre 2008

El tractament de la notícia ha de ser complert: anàlisi, aprofundiment, contrast, claredat i seguiment. S’han d’assolir dos objectius:

. Crear debat i opinió plural

. Divulgar informació que pertanyi també als interessos de les dones.

Els mitjans generalistes, en especial els públics, en les seves funcions d’informar, entretenir i crear opinió, haurien de deixar d’enfocar tant sols una realitat i amb una única mirada:

. Fer un ús no se sexista del llenguatge. Utilitzar els manuals i recomanacions elaborats a tal efecte.

. Eliminar els ‘anuncis de contactes’.

. Visibilitzar altres interessos de col·lectius menys incidents a la societat i als estaments de poder.

. Contrastar i documentar les informacions sempre tenint en compte el concepte gènere, és a dir que hi siguin presents els homes i les dones.

. No oblidar que més enllà de la vida política hi ha comunicació i per tant es poden generar altres notícies: a la quotidianitat també hi ha la notícia.

Altres propostes:

. Elaborar els informes globals o internacionals d’ONGs, Organismes Internacionals, etc. (memòries, informes, investigacions i estudis) sempre amb el biaix de gènere i fent-ne separates per temes especials.

. A nivell local, fomentar l’elaboració i difusió de projectes que facilitin la recuperació de la memòria de les dones de cada municipi, tan a nivell associatiu com personal. Això es pot fer de moltes maneres, per exemple a través de la convocatòria de beques, concursos...

. Incidir de forma especial en les commemoracions de les diades internacionals: 8 de març, Dia Internacional de les Dones; 28 de maig, Dia Internacional de la Salut de les Dones; 25 de novembre, Dia Internacional contra la violència vers les dones. També en les menys conegudes com el dia d’Internet, 17 maig i el dia internacional del Bloc, 31 d’agost, entre d’altres, per evitar una altra exclusió de gènere.

Temes a tractar relacionats amb aquestes diades:

- 8 de març. Laboral: conciliació de la vida laboral i la familiar: Permisos de maternitat i paternitat, coresponsabilitat en l’educació dels fills i filles. Campanyes del tipus “arrisca’t, sigues home, i demana el teu permís de paternitat”, Noves masculinitats...

- 28 de maig. Declaració dels Drets Humans. Drets sexuals i drets reproductius. Dret a l’avortament lliure i gratuït. Malalties que afecten més a les dones. Investigació de fàrmacs específics...

- 25 de novembre “Dia internacional contra la violència de gènere” Educació en la “no violència” a través de nous models de comunicació. Difondre a través de tots els mitjans i en especial, dels públics, locals i generalistes, els informes d’entitats com Amnistia Internacional sobre la violació dels drets de les dones. Bones pràctiques en informació sobre casos de violència.

dilluns, 10 de novembre del 2008

Per Sara Lovera: Les Dones als Mitjans de Comunicació

Per Sara Lovera*

10 de novembre de 2008

Traducció de Tona Gusi

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El segle XX es va caracteritzar per grans revolucions socials i pel desencadenament de dues guerres mundials que originaren una percepció lamentable. El món es va repartir entre els triomfadors d’aquestes guerres i fou necessari reescriure els drets elementals.

Avui tenim la convicció que el 1900 sintetitzà, a més, l’avenç de la ciència i la tecnologia. En un període curtíssim apareixeren les eines que avui ens permeten allò que anomenem la globalització dels mitjans. En pocs segons es pot difondre un missatge. I tots els mitjans en format paper es troben de ple en aquesta revolució que els fa doblement responsables del que difonen, de com parlen de les persones, com les projecten, de quina manera manipulen imatges, desigs i paraules.

Però hi hagué una altra revolució al segle XX, una sobre la qual s’hi reflexiona molt poc. La que va actuar en les relacions socials, en l’estructura de les famílies i en les relacions íntimes entre homes i dones.

En menys de cent anys les dones, que durant quasi be cinc mil anys vàrem estar aïllades, fora dels espais públics i tan sols dedicades a la reproducció - parlo de la immensa majoria de les dones i no de casos excepcionals -, de sobte, apareixem a escena per tres coses principalment: per haver anat a l’escola de manera massiva; per incloure’ns en la producció de bens i serveis públics i perquè fou descobert el principi per regular la natalitat.

Les dones estem en aquest món, i ens trobem un món que ens és estrany en molts sentits. No pensem en aquest estranyament i no ens importa. Estem en totes les activitats socials, intel·lectuals, educatives, productives, econòmiques i culturals. És a dir avui, com no ha passat durant segles, realment estem compartint el món. Però el món continua estant en mans dels homes i les lògiques de la superestructura actuen com si les dones no hi fóssim.

A això se li diu estranyament. Per això moltes dones se senten alienes realment al seu entorn. Algunes intel·lectuals feministes *’ sostenen, a més a més, que l’alteració d’una lògica construïda principalment pels homes, ha generat el conflicte entre els gèneres. Una manifestació pot ser, o ho és, la violència contra les dones que existeix realment i que està creixent.

OCULTACIÓ DES DELS MITJANS I CEGUESA DE PERIODISTES

Es pot provar que el detall i els contorns d’aquest conflicte entre gèneres no s’ha comprés. La violència masclista es pretén atribuir a una malaltia social, a casos excepcionals on s’hi cerca també la culpabilitat de les dones. És reporta sense arribar al fons.

Quan passa això, pràcticament en tots els mitjans de comunicació de masses, en els informatius de tota classe, en les pàgines dels diaris, no només és discriminatori, sinó que és una ocultació deguda a la incapacitat de qui escriu i cerca les informacions per difondre-les: allò que anomeno ceguesa o bé es tracta d’una reacció en cadena de tots els homes que han descobert, encara que no en siguin conscients, que les dones hem arribat i que no ens n’anirem, fet que els obligarà a compartir tot amb nosaltres. Inclosos els seus greus errors.

El resultat es senzill de comprendre. En els mitjans no tan sols s’oculta el conflicte, sinó que s’oculta el que ha passat amb les dones, se les nega, en no informar sobre elles, les seves feines, desigs, gustos, participacions en la societat, veus i moviments, inclòs el feminista i els molt diversos i amplis àmbits on les dones hi som amb veu pròpia.

Se’ls hi nega reconeixement, i el que encara és més greu, es distorsiona el seu accionar i el seu nou perfil de ciutadanes i treballadores. En canvi es parla sense pietat d’allò que consideren una tragèdia: canvis en la família, maternitats disminuïdes, i exigència de drets específics, tenint en compte que venim d’un altre món i estem estranyades amb aquest de violència, guerres i inseguretats.

Ocultar que això passa fa palès com les i els periodistes convencionals li estan negant al públic reportar la revolució més important del nostre temps, aquest canvi que succeeix entre unes i altres, en les nostres relacions socials.

Hi ha una mancança de professionalisme en el periodisme que es practica, perquè no s’està amatent a aquests canvis investigant i cercant les arrels d’allò que passa; hi ha, sens dubte, prejudicis i ceguesa.

El pitjor és quan a la mancança d’observació i d’ investigació, s’hi suma, a més, la manca de reflexió que banalitza la realitat. I aleshores es cometen dos errors: considerar víctimes i dèbils a les dones, com si fóssim a la prehistòria o caracteritzar les seves demandes.

Els mitjans de comunicació s’han quedat enrera de la realitat que pretenen reportar i difondre. En no veure a les dones, en no adonar-se que la societat es reorganitza des de fa temps, molt de temps, la societat. El no mirar i analitzar els nous pactes familiars, les noves activitats socials de les dones, el no reconèixer que el conflicte entre gèneres té conseqüències, fa que el seu missatge sigui coix, buit i fora de context.

Potser diran que les dones ja estan considerades com a ciutadanes, que hi ha lleis que els ho garanteixen; que s’ha atès el conflicte gràcies a les lleis sobre la violència contra les dones i a les d’igualtat. És clar que és un avenç, però es deu al fet que les dones ens autoorganitzàrem fa més o menys uns 200 anys i, des d’ en fa 35, els governs s’han près seriosament el canvi.

Sembla que això, que és notícia, que serveix per un editorial quotidià i per a brillants reportatges, és quelcom desconegut per editors i treballadors dels informatius i dels mitjans de comunicació.

No tothom ni a tot arreu. Diguem certament, que alguns esforços s’han de tenir en compte, però són excepcionals.

I una altra cosa que no saben és que la Real Academia de la Lengua, sobretot les llengües llatines, acceptà nomenar en femení les professions i activitats.

Tampoc la professió fa esforços per evitar el sexisme en els seus informatius, per oferir altres mirades sobre la diversitat i reconèixer que no som iguals, que els nostres móns, el de les dones i els homes, es dividiren en dos – públic i privat – i això ens feu bifurcar els nostres camins.

I aquestes diferències s’haurien de veure. És el que s’anomena una perspectiva de gènere, necessària a l’hora de difondre la realitat.

Si no es fa així, els mitjans seran només capses de ressonància dels poders, alguns o molts dels quals tampoc volen veure la realitat.

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* Periodista mexicana. Corresponsal de SEMlac i editorialista de CIMAC, conductora de Mujeres en Movimiento, a la TV Capital 21

*’ La mexicana Marta Lamas, Debate Feminista num. 21, Mèxic, DF. 2003

(Article traduït per Tona Gusi)